El Presidente José Antonio Kast instaló este lunes la Comisión Asesora Ministerial para la modernización del empleo público. La instancia, integrada por expertos del sector público y privado, tiene 120 días para entregar propuestas que actualicen esquemas de trabajo superados por la tecnología y las nuevas funciones del Estado. El anuncio ocurre en un momento en que el personal del Gobierno Central supera los 549 mil cargos efectivos.
Un diagnóstico que lleva décadas sin concreción
Durante la ceremonia, el mandatario subrayó que el Estado debe servir a los ciudadanos con eficacia y eficiencia. El recurso humano es clave. Los esquemas actuales, según explicó, quedaron atrás respecto de los tiempos, la tecnología y las responsabilidades acumuladas.
El ministro que acompañó el acto recordó que en los últimos treinta años se elaboraron informes, se realizaron seminarios y se formaron mesas de trabajo. El consenso técnico existe. Amplio y transversal. Sin embargo, las propuestas no se tradujeron en cambios concretos.
¿Por qué esta vez podría ser distinto? Porque se inicia al comienzo del período de gobierno. Eso permite tramitar una eventual reforma legislativa dentro del mismo mandato y no transferir el tema al siguiente. El plazo de 120 días se presenta como viable gracias a la experiencia previa de los integrantes.
La comisión escuchará a los funcionarios, a las asociaciones gremiales, a los legisladores y a distintos expertos. No sesionará a puertas cerradas. El objetivo es servir mejor a la ciudadanía.
Cifras recientes que ilustran la dimensión del desafío
Según el informe trimestral de la Dirección de Presupuestos, al cierre de marzo de 2026 el personal total del Gobierno Central alcanzó 549.237 cargos efectivos. Eso representa un aumento de 2,7 % respecto de diciembre de 2025 y de 8,1 % frente al mismo período del año anterior.
El crecimiento se explica en un 95,2 % por la puesta en marcha de los Servicios Locales de Educación Pública. Entre marzo de 2014 y marzo de 2026 el empleo en el Gobierno Central se incrementó 99,5 %. Si se excluyen los SLEP, el alza baja a 55,6 %. Al sacar también los servicios de salud, el aumento se reduce a 32,2 %.
Estos números muestran una expansión concentrada en áreas específicas. Al mismo tiempo revelan que el resto de la administración central ha crecido a un ritmo más moderado. La comparación con el empleo total de la economía, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas, evidencia una dinámica distinta: el sector público avanzó más rápido en el mismo lapso.
La dualidad planta-contrata y la evaluación de desempeño
El régimen vigente mantiene una dualidad que genera incertidumbre. La contrata, pensada como modalidad temporal, concentra la mayoría de los cargos. Las calificaciones anuales, en la práctica, otorgan notas máximas a casi todos. Eso diluye el reconocimiento al esfuerzo individual.
Un sistema que no distingue entre quien se esfuerza y quien no termina perjudicando a quienes cumplen bien sus funciones. El costo, en última instancia, lo paga el ciudadano que espera un servicio ágil en un consultorio, una escuela o una comisaría.
Impacto concreto en el servicio a las personas
La modernización del empleo público no se dirige contra los funcionarios. Al contrario. Busca valorar el trabajo de la inmensa mayoría que realiza una labor exigente en condiciones que no siempre son óptimas. La experiencia de un usuario que encuentra demoras o que debe aportar documentos que el propio Estado ya posee se traduce en desconfianza hacia toda la institucionalidad.
Si la comisión logra propuestas que mejoren el cruce de datos, incorporen herramientas de inteligencia artificial y establezcan mecanismos de reconocimiento por desempeño, el efecto medible podría observarse en menores tiempos de respuesta y en una percepción ciudadana más favorable. Un punto porcentual de mejora en la satisfacción con servicios públicos básicos tendría impacto en cientos de miles de interacciones diarias.
La instancia trabajará con la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales y con otras asociaciones. También mantendrá diálogo con el Congreso. El Presidente enfatizó que se trata de un tema de país, no de un gobierno particular.
En el centro del cuerpo aparecen dos ejes que cruzan la discusión: la modernización del empleo público y la necesidad de actualizar el Estatuto Administrativo. Ambos aparecen vinculados en los diagnósticos técnicos de los últimos años.
La comisión reúne profesionales con trayectorias en derecho administrativo, economía, tecnología y gestión. Esa diversidad de miradas es, según el mandatario, una de las fortalezas para alcanzar un resultado concreto.
Comparación con intentos anteriores y el factor tiempo
Intentos previos, tanto en administraciones de distinto signo como en mesas técnicas, quedaron en informes. El tiempo político priorizó resultados inmediatos. Los beneficios de una reforma de este tipo se perciben años después. Ninguno de los actuales responsables, probablemente, verá el efecto pleno mientras ocupe su cargo.
Conciliar el plazo corto de 120 días con una mirada de largo aliento constituye el principal desafío. La comisión debe entregar propuestas que puedan convertirse en un proyecto de ley discutido de manera amplia. El Gobierno se compromete a plasmar ese trabajo en una iniciativa que vuelva a recibir aportes de funcionarios y legisladores.
- Escuchar a las asociaciones gremiales desde el inicio.
- Incorporar la mirada de quienes atienden de manera directa a la ciudadanía.
- Integrar avances en inteligencia artificial y gestión de datos.
- Diseñar una carrera funcionaria que valore capacitación y resultados.
Un detalle que suele pasar desapercibido en las notas más difundidas es la mención explícita a la incertidumbre que genera el sistema actual para quienes evalúan ingresar al servicio público. Muchos miran el Estado y desisten porque no logran anticipar con claridad las normas que regirán su trayectoria.
Proyección y el valor de avanzar ahora
La modernización del empleo público forma parte de una agenda más amplia de actualización del aparato estatal. Los datos de Dipres de mayo de 2026 ofrecen una fotografía actualizada que no estaba disponible cuando se elaboraron los diagnósticos de hace una década. Esa información primaria permite medir con mayor precisión el punto de partida.
Si las propuestas se transforman en norma dentro del actual período, el funcionario que ingrese en los próximos años encontrará un esquema que distingue esfuerzo y ofrece una carrera previsible. El ciudadano, a su vez, podría experimentar un Estado que responde con mayor agilidad en los puntos de contacto cotidianos.
La comisión comienza su trabajo con un mandato claro y un plazo definido. El resultado dependerá de la capacidad de articular las distintas sensibilidades presentes en la mesa y de traducir el consenso técnico existente en un texto viable. El Presidente cerró la ceremonia expresando certeza de que el trabajo llegará a buen término. Ahora corresponde observar cómo se desarrolla el proceso en los próximos cuatro meses.
Integrantes clave de la comisión
- José Ignacio Llodrá (Coordinador): Subdirector de Racionalización y Función Pública de la Dipres.
- Ramiro Mendoza: Abogado y excontralor general de la República.
- Macarena Lobos: Exministra de la Segpres.
- Heidi Berner: Exsubsecretaria de Hacienda.
- Matías Acevedo: Exdirector de Presupuestos.
- Cristina Torres: Exdirectora de Presupuestos.
- María Jaraquemada: Directora de Chile Transparente y consejera del CPLT.
- María Francisca Yáñez: Doctora en modelos econométricos y experta en Inteligencia Artificial.
- Jorge Rodríguez Cabello: Expresidente del Consejo Fiscal Autónomo (CFA).
- Fernando Claro: Director ejecutivo de la Fundación para el Progreso.
- Ernesto Silva: Prorrector de la Universidad del Desarrollo.
- Enrique Rajcevic / Francisca Díaz Del Río: Abogados y expertos del sector
Nuestras redes Sociales