Detalles de la condena y el régimen semiabierto
El tribunal fijó una pena de un año, seis meses y 10 días de reclusión por el delito de estafa. Añadió cuatro meses y 18 días de detención por identidad falsa. Ambas se cumplirán en régimen inicial semiabierto. La prisión preventiva se mantuvo. La defensa anunció que presentará recursos ante instancias superiores.
Según reportó G1 el 20 de agosto, el Poder Judicial consideró que la acusada creó una identidad ficticia de forma consciente. Durante más de un año obtuvo el costo completo de su subsistencia. El Ministerio Público de Santa Catarina señaló que ella comprendía el carácter ilícito de sus actos. Así lo indicó el fiscal Ricardo Paladino en la audiencia.
La detención ocurrió el 2 de junio de 2026 en la misma vivienda. Para entonces ya había cumplido 38 años, pues nació el 10 de junio de 1988. ¿Cómo logró mantener el engaño tanto tiempo?
Cómo se construyó el engaño en Joinville
Amanda se acercó primero a una comunidad religiosa local. Se presentó como adulta de 18 años con experiencia en panadería y en busca de trabajo. Después cambió la versión. Afirmó tener 11 o 12 años, haber escapado del estado de Pará y haber sufrido malos tratos y abusos.
Para justificar su aspecto adulto alegó que le obligaron a tomar hormonas en la infancia. Dijo padecer autismo. Adoptó gestos infantiles. Usaba mamaderas, chupetes y un “cheiro” para dormir. Forjó crisis nocturnas y afinó la voz. La familia le preparó un cuarto con juguetes, le organizó una fiesta de cumpleaños y le pagó un tratamiento de adelgazamiento con el medicamento Mounjaro.
Una tía de los padres adoptivos desconfió. Buscó en internet y encontró casos similares en otros estados. Alertó a la familia. Estos contactaron a la Policía Civil. El delegado Rodrigo Bueno Gusso dirigió la investigación.
Quedó plenamente demostrada la práctica de los delitos narrados en la denuncia, así como la capacidad de la acusada de entender el carácter ilícito de las conductas y de determinarse de acuerdo con ese entendimiento.
Antecedentes en varios estados brasileños
En su declaración, la mujer admitió haber repetido el esquema en Curitiba (Paraná), Nova Iguaçu (Río de Janeiro) y en los estados de Minas Gerais, Goiás y Ceará. Investigadores rastrearon registros desde al menos 2010. En ese año fue internada en un hospital pediátrico de Natal tras extraerse agujas del cuerpo.
En 2021 ocupó una plaza en un refugio de Porto Alegre y pasó seis meses detenida en Cachoeirinha por hechos similares. Usó nombres distintos: Julia, Duda, Emily o Ana Clara. En algunos casos se presentó en hospitales o abrigos como menor de edad víctima de abusos. Según CNN Brasil, el patrón se repitió en al menos cinco estados además de Santa Catarina.
La Policía Civil de Santa Catarina indicó que en Joinville también se investigan posibles hechos en Florianópolis y Chapecó. Diario Financiero y otros medios internacionales destacaron la reiteración del modus operandi a lo largo de más de 15 años.
Comparación con el impacto acumulado
A diferencia de estafas aisladas de identidad, este caso muestra una cadena prolongada. Mientras un fraude puntual puede generar pérdidas de pocos meses, aquí la familia de Joinville sostuvo a la mujer durante 14 meses. El costo incluyó vivienda permanente, alimentación diaria, medicamentos de alto precio y una celebración de cumpleaños. El vínculo emocional se consolidó. La policía describió la situación como un “secuestro emocional” de la familia.
En términos regionales, los registros aparecen concentrados en el sur y sudeste de Brasil, con episodios aislados en el nordeste. La reiteración eleva el riesgo de reincidencia, razón por la cual el tribunal mantuvo la prisión preventiva.
Pruebas presentadas y posición de la defensa
Entre las pruebas se encuentran el informe del celular intervenido, los testimonios de las víctimas y de un policía civil, y la propia admisión de la acusada sobre el uso de nombre y edad falsos. Peritos técnicos, un psiquiatra y una psicóloga también declararon. Los exámenes de sanidad mental arrojaron diagnósticos divergentes, pero el Ministerio Público sostuvo que la capacidad de comprensión estaba acreditada.
La defensa pidió la absolución y la revocación de la prisión preventiva. Argumentó que se trataba de una forma de sobrevivencia y que existían indicios de vulnerabilidad. Tras la sentencia, comunicó por escrito que disiente de la decisión y que interpondrá todos los recursos legales disponibles para demostrar la inocencia de su representada.
- Pena total combinada: un año, diez meses y 28 días en régimen semiabierto.
- Periodo de convivencia con la familia: 14 meses.
- Estados con antecedentes reconocidos: al menos seis.
- Fecha de detención: 2 de junio de 2026.
En la versión de T13 del 22 de agosto, se recordó que la mujer llegó a consumir agujas para justificar supuestos traumas. La Tercera y La Nación también cubrieron el caso destacando el paralelismo con la película homónima, aunque los hechos judiciales se centran en los delitos patrimoniales y de identidad.
Consecuencias concretas para el sistema de acogida
El episodio expone lagunas en la verificación de identidad al interior de redes de asistencia y comunidades religiosas. La familia no formalizó una adopción legal ni la inscribió en la escuela, por pedido de la propia acusada, quien argumentaba que hacerlo permitiría a su supuesto padre localizarla. Esa decisión prolongó el engaño.
El impacto medible se observa en el tiempo de permanencia y en los recursos privados movilizados. Una familia de clase media destinó durante más de un año parte de su ingreso a sostener a una adulta que se presentaba como menor. El daño emocional, según el tribunal, se agravó por el vínculo construido. La sentencia subraya la repercusión social del hecho.
Fuentes primarias del proceso pueden consultarse a través de la cobertura detallada de G1, que reprodujo extractos de la sentencia y declaraciones del Ministerio Público: sentencia del 20 de agosto y posición del MPSC. CNN Brasil ofreció un resumen de la audiencia: cobertura del 20 de agosto. La investigación policial inicial aparece en reportes de junio de 2026 de la misma agencia.
La condena cierra el capítulo judicial inmediato en Joinville. Queda pendiente la resolución de los recursos anunciados y la eventual unificación de causas en otros estados. El régimen semiabierto permitirá trabajo o estudio diurno con retorno nocturno al establecimiento. Mientras tanto, la mujer permanece privada de libertad. El caso deja abierta la pregunta sobre cuántas verificaciones de identidad fallaron en las redes de acogida a lo largo de más de una década.
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