El Banco Central de Chile informó este martes que el Producto Interno Bruto registró una contracción de 0,2% en el segundo trimestre de 2026 respecto del mismo periodo del año anterior. La cifra resultó inferior a la expansión de 0,1% que anticipaban las proyecciones tras el último Imacec. Con el dato del primer trimestre, ya corregido a una baja de 0,3%, el semestre completo terminó en terreno negativo.
La actividad económica, medida en términos desestacionalizados, no mostró variación frente a los tres meses previos. El periodo contó con el mismo número de días hábiles que un año atrás, por lo que el efecto calendario fue nulo. La caída se concentró en las exportaciones y en la variación de existencias. El consumo ofreció un contrapeso parcial.
Qué explica la contracción del PIB del segundo trimestre
Desde el lado de la demanda, el resultado entre abril y junio respondió a menores envíos al exterior y a una desacumulación de inventarios. Las exportaciones retrocedieron 2,1%, determinadas por la baja en los volúmenes de bienes, en particular el cobre. Las importaciones también disminuyeron 1,6%, con menores internaciones de combustibles, productos químicos y vestuario.
El consumo de los hogares avanzó 1,2%, impulsado por el gasto en servicios de salud y turismo. El consumo de gobierno creció 1,8%, coherente con el aumento en salud y educación. La formación bruta de capital fijo, en tanto, se mantuvo sin variación. Una caída en construcción y otras obras fue compensada por el alza en maquinaria y equipo.
En la construcción, la baja alcanzó 3,2%. Todos sus componentes retrocedieron. Las obras de ingeniería tuvieron la mayor incidencia, asociadas al término de proyectos mineros y de plantas desalinizadoras. La maquinaria y equipo, por el contrario, subió 3,7%, con mayores compras de equipos eléctricos y electrónicos.
La contracción del PIB se explicó, en gran parte, por la actividad minera. El resultado entre abril y junio fue explicado por la caída de las exportaciones y la variación de existencias, lo que fue en parte compensado por el aumento del consumo.
Minería arrastra el resultado mientras el resto de la economía avanza
La minería cayó 6,4% en doce meses. Fue su cuarto retroceso trimestral consecutivo. La extracción de cobre se vio afectada por menores leyes del mineral y por mantenciones en los principales yacimientos. El resto de la minería, en cambio, mostró cifras positivas, sostenidas por litio, oro y plata.
El PIB no minero, sin embargo, aumentó. Servicios personales y comercio lideraron ese avance, con alzas de 2,4% cada uno. La electricidad, gas, agua y gestión de desechos creció 1,7%, gracias a un mayor valor agregado en la generación eléctrica. Los servicios financieros registraron la expansión más alta, de 3,1%.
Otros sectores mostraron debilidad. La pesca bajó 5,9%, impulsada por la acuicultura. La industria manufacturera disminuyó 0,3%, incidida por la elaboración de alimentos. El agropecuario-silvícola retrocedió 0,3%. El transporte cayó 0,6% y los servicios empresariales 0,2%.
Desempeño sectorial en detalle
- Minería: -6,4%
- Construcción: -3,2%
- Pesca: -5,9%
- Comercio y servicios personales: +2,4% cada uno
- Electricidad, gas y agua: +1,7%
- Servicios financieros: +3,1%
¿Cómo se sostiene el resto de la economía cuando la minería, su principal motor exportador, acumula cuatro trimestres a la baja? La respuesta aparece en el consumo y en los servicios de cercanía, que siguen absorbiendo parte del impacto.
Inversión estancada después de un año de fuerte expansión
La formación bruta de capital fijo cerró el trimestre sin variación. El contraste con los periodos anteriores es marcado. En el tercer y cuarto trimestre de 2025 había crecido 9,7%. En el primero de 2026 avanzó 2,9%. Ahora el ritmo se detuvo.
Medida como porcentaje del PIB real, la inversión en capital fijo alcanzó 23,2%, apenas por encima del 23,1% del mismo trimestre de 2025. En términos nominales llegó a 22,7%, por debajo del 23,3% de un año atrás. La formación bruta de capital, que incluye existencias, cayó 3,9%. El Banco Central asoció ese resultado a una desacumulación de inventarios, en particular de productos manufacturados. El ratio acumulado en doce meses se ubicó en -0,3% del PIB.
El ingreso nacional bruto disponible real creció 1,3%. Reflejó el efecto positivo de los términos de intercambio. El ahorro bruto total se situó en 22,0% del PIB en términos nominales, con un ahorro nacional de 21,6% y un ahorro externo de 0,4%.
En el centro del análisis aparece un dato que no circula con la misma frecuencia: esta es la primera vez desde el primer semestre de 2023 que Chile encadena dos trimestres consecutivos de contracción interanual. La serie histórica del propio Banco Central lo confirma. economía chile y inversión pública vuelven a estar bajo observación por ese motivo.
Impacto concreto en el primer semestre y señales para el resto del año
Con el -0,3% del primer trimestre y el -0,2% del segundo, el semestre completo cerró en rojo. El resultado del segundo trimestre quedó tres décimas por debajo de lo que el mercado esperaba tras el Imacec de junio, que había sorprendido al alza con un 2,4%. Esa divergencia entre el indicador mensual y las cuentas nacionales obliga a revisar la lectura de la recuperación reciente.
La minería, que representa una porción relevante de las exportaciones, acumula ya cuatro trimestres negativos. Su incidencia explica gran parte del resultado agregado. Al mismo tiempo, el PIB no minero creció 0,7%, lo que muestra una divergencia interna cada vez más visible. Servicios y comercio sostienen la demanda, pero la inversión en obras de ingeniería se detuvo justo cuando varios proyectos de gran escala llegaban a su fase final.
El segundo trimestre registró el mismo número de días hábiles que el año anterior, con un efecto calendario nulo para el período. Descontada la estacionalidad, la actividad económica no registró variación respecto del trimestre anterior.
El estancamiento de la formación bruta de capital fijo, después de tasas cercanas al 10% en 2025, tiene un efecto medible sobre la capacidad de crecimiento futuro. Cada punto porcentual de menor inversión en obras de ingeniería se traduce, con rezago, en menor demanda de empleo en construcción y en servicios conexos. El consumo, por su parte, sigue siendo el principal amortiguador: el alza de 1,2% en hogares y de 1,8% en gobierno evitó una contracción más profunda.
Los datos oficiales están disponibles en el sitio del Banco Central de Chile y en el informe completo de Cuentas Nacionales del segundo trimestre. La serie histórica permite comparar este semestre con el de 2023, el último que había registrado dos trimestres consecutivos en negativo. Informe de Cuentas Nacionales del Banco Central.
La cifra de 0,2% de contracción en el PIB del segundo trimestre deja una lectura clara: la economía evitó la recesión técnica en términos desestacionalizados, pero el semestre ya quedó en rojo. La minería sigue siendo el factor dominante a la baja. El resto de la actividad, liderado por servicios y comercio, muestra mayor resiliencia. La pregunta que queda abierta es si la inversión recuperará dinamismo en la segunda mitad del año o si el estancamiento actual se prolongará. El próximo informe de cuentas nacionales, previsto para noviembre, ofrecerá la primera respuesta concreta.




