El círculo de hierro de Parisi redefine el peso del PDG en la Cámara
Tres figuras marcan el rumbo interno del Partido de la Gente en estos meses. Zandra Parisi, Pamela Jiles y Juan Marcelo Valenzuela concentran la confianza de Franco Parisi y mueven las decisiones de una bancada de 14 diputados. Ese círculo de hierro de Parisi se volvió interlocutor habitual del Ejecutivo y de la oposición en la Cámara desde marzo. Su peso se nota en cada votación clave.
Quiénes integran el triunvirato y cómo se repartieron los roles
Zandra Parisi llegó al Distrito 12 arrastrada por la alta votación de su compañera de lista. Hermana del fundador del partido, asume la articulación diaria. Negocia, descomprime tensiones y mantiene el vínculo familiar que Parisi valora. En la conversación con el ministro de Hacienda Jorge Quiroz sobre la megarreforma, ella sacó a las partes del salón para bajar la presión. Un detalle que solo circuló entre quienes estuvieron en la sala.
Pamela Jiles aporta el caudal electoral y la presencia mediática. Su estilo genera fricción dentro de una colectividad que se presenta como pragmática. Aun así, el acuerdo con Parisi se mantiene firme. Juan Marcelo Valenzuela, proveniente del programa Bad Boys, se impuso en la elección interna como jefe de bancada. Organiza a los diputados y define la estrategia legislativa. Su poder es menos visible, pero más operativo.
Los tres comparten algo concreto: Parisi confía en ellos. Esa confianza les otorga margen de acción en un partido que nació fuera de los canales tradicionales.
“Tenemos roles y estilos muy distintos y eso es una fortaleza. Juan Marcelo tiene una responsabilidad muy importante como jefe de bancada. Y en la coordinación política. Pamela, nuestra querida abuela, tiene una enorme experiencia parlamentaria, una voz potente y una gran capacidad para instalar las preocupaciones de la ciudadanía. Y yo intento aportar desde un liderazgo cercano, dialogante y especialmente conectado con la familia y las necesidades sociales. Podemos tener matices, pero lo importante es que el PDG sea capaz de actuar como equipo y mantener, por supuesto, su independencia”.
El dato que cambió la lectura del escenario
La encuesta del Centro de Estudios Públicos de abril-mayo 2026, publicada el 10 de junio, mostró un salto claro. Franco Parisi alcanzó 35 % de evaluación positiva, un alza de 11,3 puntos respecto de la medición anterior. La identificación con el PDG llegó al 7 %, empatando con el Partido Socialista como primera fuerza en ese indicador. El trabajo de campo cubrió 1.469 personas en 122 comunas, con un margen de error de 2,8 puntos.
Ese número no estaba en las notas iniciales sobre el triunvirato. Apareció después de los primeros 90 días del gobierno de José Antonio Kast y coincidió con el momento en que los votos del PDG se volvieron dirimentes. ¿Cuánto peso real tiene una bancada de 14 en una Cámara de 155?
Casi el 9 % del hemiciclo. Suficiente para inclinar quórums simples cercanos a 78 votos y para condicionar mayorías más altas. En la megarreforma económica, el apoyo del partido permitió avanzar artículos centrales, incluida la rebaja gradual del impuesto de primera categoría del 27 % al 23 %. Sin esos votos, varias disposiciones hubieran quedado trabadas.
Comparación con la bancada anterior y el nuevo equilibrio
Entre 2022 y 2026 la primera bancada del PDG se disolvió por completo. Seis diputados salieron. Ahora el partido llegó con 14 escaños propios y una estructura de jefatura rotativa. Juan Marcelo Valenzuela encabeza el primer tramo. Esa diferencia de tamaño y de cohesión interna explica por qué el círculo de hierro de Parisi opera con más margen que sus antecesores.
El electorado tampoco es el de antes. Un estudio de Ultra-Lab y la Fundación Friedrich Ebert mostró que Parisi fue el más votado entre quienes no se identifican con ninguna posición ideológica. Esa base sin anclaje tradicional le da flexibilidad, pero también fragilidad si los acuerdos internos se rompen.
En el centro del cuerpo aparecen dos referencias que permiten profundizar. El lector puede revisar el análisis completo de la encuesta CEP o el seguimiento de la megarreforma para contrastar cifras.
Impacto concreto en la gobernabilidad
El gobierno necesita 89 votos para algunas reformas constitucionales. Zandra Parisi lo recordó públicamente cuando el Ejecutivo cerró la puerta al feriado del 17 de septiembre. El PDG ha dado gobernabilidad en proyectos económicos y, al mismo tiempo, mantiene distancia en temas de seguridad o reformas de fondo. Esa doble condición —oficialista u opositor según la ocasión— es el activo principal del círculo de hierro de Parisi.
- Apoyo a la megarreforma tras negociación directa con Hacienda.
- Críticas a Kast por falta de liderazgo y por un gobierno calificado de “machista” y “de empresarios”.
- Descarto de votos para una nueva reforma constitucional impulsada desde La Moneda.
La concentración de poder en tres personas reduce el riesgo de la montonera que caracterizó al periodo anterior. También eleva el costo de cualquier ruptura interna. Si Jiles tensiona o si Valenzuela pierde el control de la coordinación, el margen de negociación del partido se estrecha de inmediato.
El porqué importa más allá de los nombres
Los 14 diputados del PDG no son solo números. Representan la única fuerza que puede moverse con relativa independencia entre el oficialismo de Cambio por Chile y la oposición de Unidad por Chile. En un Congreso fragmentado, ese espacio intermedio determina el ritmo de la agenda legislativa. La encuesta CEP de junio midió el desgaste temprano del gobierno: 34 % de aprobación y 52 % de rechazo. Parisi capitalizó parte de ese vacío.
Un dato secundario que aparece en las reseñas parlamentarias de la Biblioteca del Congreso Nacional confirma el perfil de Valenzuela: ingeniero comercial, publicista, electo por el Distrito 7 con 26.410 votos. Su origen en Bad Boys le da conexión directa con las bases que sostienen al partido fuera de los medios tradicionales.
La pregunta que queda abierta es si esta estructura resiste el peso de las investigaciones que la Fiscalía mantiene abiertas sobre recursos del partido. Hasta ahora el triunvirato mantiene el control operativo. El impacto medible ya se ve en las votaciones de la megarreforma y en la capacidad de condicionar futuros proyectos que requieran más de 80 votos.
Proyección inmediata del círculo de hierro de Parisi
Parisi ya habla de construir gobernanza de abajo hacia arriba y de nombrar potenciales seremis. El círculo de hierro de Parisi será el filtro de esas designaciones. Mientras los tres mantengan la confianza del líder, el PDG seguirá siendo el actor que obliga al gobierno y a la oposición a calcular cada movimiento en la Cámara. Esa es la consecuencia concreta que se observa esta semana de agosto.
Fuentes oficiales consultadas: Encuesta CEP N°96 Abril-Mayo 2026 y reseña biográfica de Juan Marcelo Valenzuela en la Biblioteca del Congreso Nacional.




