La admisibilidad en la Cámara y la respuesta del Ejecutivo
La mesa de la Cámara había declarado inadmisibles las iniciativas. Sin embargo, la sala las votó y las admitió a trámite. Tres mociones distintas apuntan a declarar feriado el jueves 17 de septiembre de 2026. Una proviene de diputados del Partido de la Gente y otra de la bancada comunista. La tercera propone modificar la normativa de manera permanente.
Alvarado habló en el marco de la reapertura del Paso Los Libertadores. Recordó que el sistema de feriados de septiembre quedó resuelto hace años en el Congreso. “El sistema de feriados para el mes de septiembre quedó resuelto hace bastante tiempo atrás en el mismo Congreso Nacional por un acuerdo transversal de todas las bancadas políticas”, dijo.
Según reportó La Tercera, el biministro subrayó que el Ejecutivo no tiene atribución para inhibir las iniciativas parlamentarias. En la versión de T13, Alvarado añadió que espera que el trámite no termine transformando ese día en feriado adicional.
“Uno esperaría que cuando estas cosas están resueltas o están definidas, no se innove en la materia. Espero que ese trámite legislativo, al final del día, no transforme un día adicional de feriado porque eso tiene múltiples consecuencias para el PIB, la contribución económica del país.”
El gobierno mantiene que la facultad de decretar feriados corresponde al Presidente. Si los proyectos avanzan, el Ejecutivo podría recurrir al Tribunal Constitucional. Emol destacó que Alvarado insistió en que “para el gobierno, la condición de feriados para este año está absolutamente definida”.
El marco legal que ya fija las reglas de septiembre
La Ley 20.983, publicada en diciembre de 2016, establece con claridad cuándo el 17 de septiembre se convierte en feriado. Solo ocurre cuando el 18 y el 19 caen en sábado y domingo, respectivamente. Este año el 18 es viernes y el 19 sábado. Por tanto, la norma no se activa.
Existen además reglas del Código del Trabajo que generan puentes automáticos en otros escenarios de calendario. Ninguna de ellas aplica en 2026. El listado oficial de feriados nacionales, publicado por el gobierno en diciembre de 2025, no incluye el 17 de septiembre. Confirma solo el viernes 18 (Independencia Nacional) y el sábado 19 (Día de las Glorias del Ejército), ambos irrenunciables.
Antes del acuerdo de 2016, cada año reaparecían mociones similares. Generaban confusión pública y presión sobre el Ejecutivo. Alvarado lo mencionó de paso: esos debates repetidos terminaban confundiéndo a la opinión pública.
Por qué el 17 de septiembre no entra este año
El calendario de 2026 ofrece un fin de semana largo de tres días: viernes 18, sábado 19 y domingo 20. Agregar el jueves 17 lo convertiría en cuatro jornadas continuas. Eso es exactamente lo que buscan los proyectos admitidos. El gobierno sostiene que la ley ya resolvió esos casos de manera previsible.
¿Qué ganaría el país con un día extra de descanso improvisado a pocas semanas de la fecha? La pregunta aparece de forma recurrente entre analistas económicos cada vez que surge la discusión.
El costo medible de un feriado adicional
Un informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, publicado en agosto de 2025, calculó el impacto de los feriados. El esquema vigente generaría una pérdida de US$ 1.490 millones, equivalente al 0,44 % del PIB. Si se declarara feriado el 17 de septiembre, esa cifra subiría a US$ 1.572 millones.
La Cámara de Comercio de Santiago estima, con base en datos del Banco Central, que cada día no hábil resta alrededor de 0,4 % del Imacec mensual. Eso se traduce en aproximadamente US$ 110 millones de actividad económica. Economistas consultados por medios locales en agosto de 2026 coincidieron en un rango similar: entre 0,25 % y 0,3 % de menor crecimiento mensual si el 17 fuera feriado.
El Banco Central ha señalado que 2026 ya registra dos días laborales adicionales respecto de 2025, precisamente porque algunos feriados caen en sábado. Septiembre tendrá un día feriado menos que el año anterior. Agregar uno nuevo revertiría parte de esa ganancia de días hábiles.
- Pérdida estimada por feriado extra: entre US$ 80 millones y US$ 110 millones.
- Efecto sobre el Imacec de septiembre: reducción de dos a tres décimas en la variación anual.
- Sectores más afectados: manufactura y servicios que no se compensan con mayor turismo o gastronomía.
Estos números no aparecen en las coberturas más difundidas del día. La mayoría se centra en la declaración política. Pocos detallan el cálculo del OCEC-UDP o la comparación con el efecto calendario ya proyectado por el Banco Central para 2026.
Comparación regional y el debate de productividad
Chile se ubica entre los países con más feriados nacionales de América Latina y por encima del promedio de la OCDE. Estudios recientes sitúan al país con 16 feriados no electorales, cifra que en algunos años llega a 19 si se suman fechas electorales. El promedio OCDE ronda los 12 días festivos no electorales.
Argentina y Colombia también figuran en el rango alto. Países como México o Canadá tienen menos. La diferencia se nota en la estructura del descanso: en Chile más de la mitad de los días libres remunerados proviene de feriados fijados por ley, no de vacaciones flexibles.
Un feriado adicional en septiembre tendría un impacto concreto en la planificación de empresas y familias. Los gremios del comercio han insistido en que las decisiones de este tipo deben tomarse con meses de anticipación. Un anuncio tardío reduce el beneficio turístico y eleva los costos laborales de quienes deben operar.
La nómina oficial de feriados 2026 ya está publicada. Cualquier cambio ahora alteraría expectativas formadas desde diciembre pasado.
Lo que otros medios omitieron esta jornada
La Tercera y T13 centraron sus notas en las declaraciones de Alvarado y en la votación de admisibilidad. Emol agregó el contexto de la actividad en el Paso Los Libertadores. Ninguno de los tres profundizó en el informe de agosto de 2025 del OCEC-UDP ni en la proyección del Banco Central sobre días hábiles adicionales en 2026. Ese dato primario, de menos de un año de antigüedad, permite medir con mayor precisión el costo de innovar.
Tampoco se detuvo la cobertura en el detalle de que la Ley 20.983 fue diseñada precisamente para evitar discusiones anuales. El acuerdo transversal de 2016 buscaba poner fin al vaivén. Hoy esa misma norma es el principal argumento del gobierno.
En análisis previos sobre el calendario laboral se ha observado que los años con más días hábiles suelen correlacionar con mejores registros de actividad en el segundo semestre. 2026 partía con esa ventaja relativa. El feriado del 17 de septiembre la reduciría.
La tramitación de los proyectos recién comienza. La Cámara deberá discutirlos en comisión y luego en sala. El Senado tendría la última palabra legislativa. El Ejecutivo, por su parte, mantiene la opción de veto o de recurso ante el Tribunal Constitucional si considera que se vulnera la iniciativa exclusiva presidencial en materias de gasto o de efectos económicos directos.
Por ahora, el mensaje desde La Moneda es claro. El feriado del 17 de septiembre no forma parte del calendario definido. Cualquier cambio tendría un precio medible en actividad económica y generaría nuevamente la incertidumbre que el Congreso intentó eliminar hace una década. El trámite legislativo dirá si esa línea se sostiene o si, una vez más, se reabre el debate anual.
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