Según reportó T13, Alvarado afirmó que la posición del Ejecutivo se comunicó con anticipación, incluso antes del 11 de marzo. “El Gobierno oportunamente evaluó esta situación, verificó cuáles eran las condiciones para esta candidatura y se determinó que no estaban dadas para esa postulación. Eso se hizo ver oportunamente a la propia candidata”, señaló.
Resultados del segundo sondeo informal
El viernes 21 de agosto se realizó la segunda votación exploratoria entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad. De acuerdo con datos filtrados por el medio especializado PassBlue, Bachelet obtuvo dos votos de aliento, seis de desaliento y siete sin opinión. Quedó séptima, solo por delante de Ivonne Baki.
En el primer sondeo del 30 de julio había registrado seis alientos, cinco desalientos y cuatro abstenciones, lo que la ubicaba en el cuarto lugar. La caída representa la pérdida de cuatro respaldos en menos de un mes. Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, lideró con ocho alientos. Rebeca Grynspan y Rafael Grossi consiguieron siete cada uno.
Estas consultas no son vinculantes. Sirven para medir el apoyo antes de una recomendación formal del Consejo a la Asamblea General. El mandato de António Guterres termina el 31 de diciembre de 2026.
La defensa del Ejecutivo y el retiro de marzo
Alvarado insistió en que el posicionamiento actual “no es responsabilidad de nuestro Gobierno”. Recordó que las declaraciones de Cancillería en marzo explicaban con claridad la ausencia de respaldo. El 24 de marzo de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores publicó un comunicado oficial en el que retiró el patrocinio de Chile a la candidatura presentada junto a Brasil y México.
El texto señalaba que “el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”. Chile se comprometió a abstenerse de apoyar a cualquier otro postulante si Bachelet continuaba.
Hemos llegado a la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación.
Reacciones políticas y el factor del apoyo nacional
En la versión de La Tercera, el excanciller Juan Gabriel Valdés calificó de “nada más serio” el rumor de un posible veto estadounidense y el retiro del respaldo chileno. Señaló que embajadores europeos y de otras regiones preguntan con frecuencia por qué el Gobierno actual retiró una candidatura inscrita por la administración anterior.
Diputados de la oposición responsabilizaron al Presidente José Antonio Kast. El parlamentario Raúl Soto afirmó que “si la expresidenta Michelle Bachelet fracasa, tiene nombre y apellido, y es José Antonio Kast”. Desde el oficialismo, en cambio, se ha insistido en que la decisión se basó en una evaluación realista de viabilidad.
- Pérdida de cuatro votos de aliento entre julio y agosto.
- Aumento de votos de desaliento de cinco a seis.
- Siete miembros del Consejo sin pronunciarse, tres más que en la primera ronda.
- Distancia creciente respecto de los tres candidatos mejor posicionados.
Comparación con otras candidaturas latinoamericanas
América Latina presenta una dispersión inusual de postulantes. Además de Bachelet, compiten Rafael Grossi (Argentina), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) y María Fernanda Espinosa (Ecuador). Esta fragmentación fue uno de los argumentos citados por el Gobierno chileno en marzo.
Según El País, el entorno de Bachelet reconoce preocupación. La expresidenta viaja este martes a México para una actividad de la Cepal. Allí podría reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo país mantiene el patrocinio junto a Brasil. La decisión final sobre la continuidad de la candidatura recae en ella y en los dos Estados que la respaldan.
El proceso de selección está regulado por la Carta de las Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad recomienda un candidato a la Asamblea General. Se requieren al menos nueve votos favorables y la ausencia de veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes. Los sondeos informales continúan hasta que se alcance un consenso.
Impacto medible del cambio de posición nacional
Entre el primer y el segundo sondeo, Bachelet perdió dos tercios de sus respaldos iniciales. Ningún otro candidato experimentó una caída de esa magnitud. Mientras Rodrigues-Birkett avanzó y Grossi mantuvo siete alientos, la chilena concentró uno de los mayores números de desalientos junto a Macky Sall.
¿Puede una candidatura prosperar sin el apoyo explícito de su propio país en una contienda de esta naturaleza? La pregunta circula entre diplomáticos y analistas. El retiro chileno, comunicado oficialmente el 24 de marzo, eliminó la participación de las embajadas en la promoción y dejó a Bachelet con el respaldo exclusivo de Brasil y México.
El proceso sigue abierto. Nuevos sondeos informales se esperan en las próximas semanas. Bachelet y los gobiernos que la patrocinan deberán decidir si mantienen la postulación o cierran el capítulo. Mientras tanto, el Gobierno chileno mantiene la posición expresada por Alvarado: la evaluación se realizó a tiempo y la responsabilidad no recae en la actual administración.
Fuentes oficiales: comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores del 24 de marzo de 2026, página oficial de Naciones Unidas sobre el proceso de selección del Secretario General y resultados de los sondeos informales difundidos por PassBlue el 21 de agosto de 2026.


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