Despliegue anfibio y el ejercicio Jaukén recorren Aysén y Magallanes mientras el tráfico por el Estrecho sube 46 % y Santiago protesta dichos argentinos.
Contexto y desglose del hecho principal
La Fuerza de Tarea Anfibia concentró medios de la Escuadra, la Fuerza de Submarinos, la Infantería de Marina, la Aviación Naval, el Comando Anfibio y de Transportes Navales y el Comando de Fuerzas Especiales. El mando operativo recae en el Comando de Operaciones Navales. El contraalmirante Jorge Castillo, comandante de la Fuerza Anfibia, recibió en el muelle de Punta Arenas a la delegada presidencial Ericka Farías y al gobernador Jorge Flies.
El periplo no partió en Magallanes. Entre el 12 y el 16 de agosto, la Brigada Anfibia Expedicionaria movió desde Puerto Chacabuco hacia el campo Las Bandurrias, del Regimiento N.º 14 de Coyhaique, sus carros LAV-III NZLAV. Son 22 blindados 8×8 adquiridos a Nueva Zelanda e incorporados hace cuatro años. El mismo grupo reconoció el lago binacional Palena y operó en el aeródromo Nelson Bahamondes Rojas, en La Junta.
Navegaron después los canales australes. Probaron equipos a temperaturas extremas. Recalaron en Punta Arenas con el Sargento Aldea, escoltado en distintas fases por la fragata antiaérea FFG-11 Capitán Prat, el petrolero AO-53 Araucano y, en Aysén, la fragata FF-19 Almirante Williams. Helicópteros Cougar SH-32 y Super Puma HH-32 cubrieron el componente aéreo. Cada unidad, según la institución, patrulla, vigila o controla el tráfico marítimo.
El Ejército aportó el tramo terrestre. Instructores y soldados conscriptos del Regimiento N.º 6 Chacabuco salieron de Talcahuano a bordo de la barcaza LST-92 Rancagua, en el movimiento bautizado Bastión 2026. Llegaron a Punta Arenas para una nueva versión del ejercicio Jaukén —«fuego» en lengua selk’nam—, que la V División usa para medir el alistamiento invernal en Magallanes y la Antártica Chilena. El Destacamento Acorazado N.º 5 Lanceros suma tanques Leopard 1V.
«Nuestra participación en el Jaukén es de suma importancia, puesto que nos posibilitará proyectar el poder de combate desde el centro sur hasta tierras australes.»
Las dotaciones no se limitaron al adiestramiento. En Puerto Edén, personal naval realizó trabajos de electricidad, enfermería y peluquería en la Escuela Miguel Montecinos. Farías vinculó el buque con la ampliación a 40 metros de un muelle que el Gobierno considera vital para la proyección antártica. El teatro, en los papeles institucionales, mezcla defensa, presencia y sostén de localidades aisladas.
Análisis de datos y cifras clave
Magallanes concentra una paradoja demográfica. La región cubre 132.297 kilómetros cuadrados, el 17,5 % de la superficie continental chilena, y aloja entre 166.537 y 171.097 habitantes según el Censo 2024 y las fichas de la Delegación Presidencial: menos del 1 % de la población nacional. La densidad queda bajo 1,3 habitantes por kilómetro cuadrado. El mar sustituye a la carretera.
El tráfico por esa geografía creció con rapidez. El fiscal regional Cristián Crisosto expuso en el Senado, con datos de Directemar, que los buques mayores que cruzaron el Estrecho pasaron de 1.630 en 2024 a 2.394 en 2025: un alza del 46 %. Por el Canal de Beagle el salto fue del 84 %, de 813 a 1.499 naves. El Estrecho opera como alternativa al Canal de Panamá cuando esa vía se satura o restringe calados.
La comparación temporal con 2021 y con abril de 2026 muestra un patrón. En agosto de 2021, Santiago envió una nota de protesta porque una directiva argentina de defensa habló de control conjunto del Estrecho y del Paso Drake. En abril de este año, el contraalmirante Hernán Montero, del Servicio de Hidrografía Naval argentino, afirmó que «la boca» del Estrecho sería argentina. El domingo 23 de agosto, el brigadier general Gustavo Javier Valverde volvió a situar «Magallanes, el sur, el Drake» como soberanía que exige presencia.
El contraste regional con Argentina es operativo, no solo retórico. Mientras Chile mueve una fuerza de tarea anfibia y artillería invernal entre Coyhaique y Punta Arenas, ambas armadas cierran el ejercicio conjunto Viekarén en el Beagle. El destructor ARA Almirante Brown atravesó canales fueguinos rumbo a UNITAS LXVII, en la costa peruana. La cooperación táctica y la disputa discursiva conviven en el mismo archipiélago.
- 1.630 a 2.394 buques mayores por el Estrecho entre 2024 y 2025 (46 % de aumento).
- 813 a 1.499 naves por el Beagle en el mismo lapso (84 %).
- 22 carros LAV-III NZLAV de la Brigada Anfibia Expedicionaria, probados en Las Bandurrias entre el 12 y el 16 de agosto.
- 132.297 km² regionales frente a unos 171.000 habitantes: 17,5 % del territorio y cerca del 0,9 % de la población.
- Delitos asociados a dinámicas de crimen organizado en Magallanes: de 431 casos en 2022 a 3.031 en 2025, según el Ministerio Público.
Esos números convierten el entrenamiento en una prueba de escala. Proyectar un batallón desde el Biobío hasta Punta Arenas no es un gesto simbólico: es el único modo de medir si la V División y la Fuerza Anfibia pueden sostenerse cuando el viento, el hielo y las distancias anulan el apoyo logístico del centro del país.
Impacto a nivel institucional o gubernamental
El subjefe del Estado Mayor Conjunto, vicealmirante Juan Pablo Marín, visitó en la misma ventana al Comando Conjunto Austral, el mando que cubre Magallanes y la Antártica Chilena. La agenda fue de coordinación, no de parada. El Estado Mayor Conjunto busca que el entrenamiento naval, el Jaukén y las operaciones de la Tercera Zona Naval —ejercicio Almirantazgo Bravo incluido— dejen de ser calendarios paralelos.
Cancillería anunció el 24 de agosto una nota de protesta por los dichos de Valverde. El canciller Francisco Pérez Mackenna, desde Vietnam, afirmó que la soberanía chilena sobre el Estrecho «en su totalidad es indiscutible» y se funda en los tratados de 1881 y 1984. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, calificó el episodio de «ruido innecesario» tras el comunicado argentino que reconoció esos instrumentos como «definitivos».
El Presidente José Antonio Kast valoró el recule de Buenos Aires. El aparato de defensa, en paralelo, no detuvo el calendario austral. La señal institucional es doble: la controversia se gestiona por canal diplomático; la presencia se acredita con buques, blindados y artillería en el terreno que los tratados describen.
La visión de los medios y reacciones internacionales
Como adelantó El País en su edición chilena del 25 de agosto, el cruce por el Estrecho es el primer roce diplomático abierto entre los gobiernos de Kast y Javier Milei, pese a la afinidad ideológica que ambos exhiben. El diario situó el origen en la entrevista de Valverde y el destino en la nota de protesta, no en un movimiento de tropas.
La cobertura de Associated Press, recogida por La Nación de Buenos Aires, subrayó que la Cancillería argentina se apresuró a «evitar una escalada» y que los tratados «reconocen la soberanía chilena sobre las aguas de ese estrecho». En contraste con la cobertura de La Tercera, que ancló los ejercicios en el clima de tensión y reservó espacio al Viekarén como prueba de que la cooperación militar no se cortó, AP puso el acento en el enfriamiento político
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